Foto: ©Javier Iglesias Ramos
Xenerais da Ulla, Fao, A Coruña, 5 de marzo de 2019
Trabajar con los Xenerais no siempre es sinónimo de fiesta y atranques. La mayoría de las veces cabalgan de un pueblo a otro, de casa en casa, en la misma parroquia. Como el Carnaval es en febrero y marzo, casi siempre llueve y, con suerte, hay un paraguas para cubrirlos. Frente a cada casa, hacen un viva a los vecinos, toman una copa y de ahí a la siguiente, casi siempre a galope tendido. Los fotógrafos entonces echamos a correr intentando llegar a tiempo al siguiente viva en otra casa.
Foto: ©Eutropio Rodríguez

